Entre los años 1976 y 77 se empieza a armar, en Higüey, una orquesta integrada por seis hermanos y un primo, músicos empíricos que comenzaron a curiosear con instrumentos de cartón y plástico construidos por su madre Aura.
A finales de los años 70, en algún local de la calle Teófilo Hernández de La Romana, tocaba de manera irregular un grupo recién llegado de Higüey que se hacía llamar Los Hermanos Rosario.
Eran tiempos difíciles para esta numerosa familia humilde –una prole de 14 hijos nacidos del matrimonio de Aura Almonte y Ramón Dolores del Rosario Ávila– que se sustentaba gracias al trabajo informal.
La música, para ellos económicamente en segundo plano, estaba en sus planes y cada uno empezó a interesarse por aprender de manera empírica a tocar uno que otro instrumento, que Aura en sus horas de ocio “fabricaba” con cartón y embases plásticos.
Según recuerda Ramón Ulises del Rosario, de 65 años y el hermano mayor, Pepe tenía una guitarra que le regaló un amigo, mientras entre él y Rafa se hacían de un órgano modesto que pudieron comprar en sociedad.
Con esos dos instrumentos, Pepe “se instalaba en la casa curial buscando tonos y melodías, pasando horas y horas tratando de encontrar armonía entre la guitarra y el órgano”, rememora Ramón Ulises en entrevista con El Caribe, primer mamboy de la orquesta.
A Pepe se fueron sumando otros hermanos, tímidamente, con inquietudes musicales.
Viviendo la familia en La Romana –de acuerdo a Ulises del Rosario– y confiado de que en la música tenían que invertir para incrementar sus ingresos, don Ramón “decide vender la casita para comprar instrumentos” y es cuando se ven obligados a regresar a Higüey.
De vuelta a sus orígenes, con un dinero disponible para adquirir los equipos elementales para armar el grupo, a Pepe se unen Rafa, Toño, Luis, Tony, Aurita –primera mujer que formó la alineación original– y su primo Ramón Aquiles (Papi güira) surgen Los Hermanos Rosario.
Probablemente entre los años 1976 y 77, con esta formación, Los Rosario amenizarán varias actividades antes del 1 de mayo de 1978, pero esta es la fecha que la orquesta asumió como referente cronológico para recordar su fundación.
Una agrupación que, con apenas siete integrantes, abrazó desde ese entonces el ritmo de la güira y la tambora y con muchísimas precariedades técnicas –aunque con potencial artístico– empezó a dejar grabado en el surco de los discos de 45 rpm los primeros acordes musicales de “Guayando” (María), un merengue escrito por Ramón Carela e interpretado por un jovencísimo Toño, canción que de inmediato se convirtió en la carta de presentación de la orquesta.
Con un estilo novedoso, en el que se destacaban las trompetas y los saxofones y el piano de Pepe, poco a poco entre Toño y Rafa se repartían las voces de esos temas que se incluirían en su primer LP (¡Vienen acabando! Disco Gordo’s 1982) –“Bonifacio”, “Vengo acabando”, “Las Locas” y “Muchachita linda”, temas clásicos del bailable y para nada desdeñable repertorio de estos higüeyanos emblemáticos.
...Y ¡vienen acabando!
El primer long play de Los Hermanos Rosario se publicó en el 1982, bajo el sello Disco Gordo’s, empresa del visionario Rolando Padrón que vio en su música una posibilidad de triunfo.
En los arreglos y la dirección musical trabajaron Melicio Pérez, Leonel Sánchez y Pepe Rosario, con July Ruiz como técnico de grabación. Como artistas invitados, participaron en la grabación Papo Cadena, Kilvio Fernández y Marquito Carreras.
Con este personal, y la pegada de varios de sus primeros merengues –“Guayando”, “Bonifacio”, “Las Locas” y “Vengo acabando” – sucedió que Los Rosario empezaron a trascender las fronteras de su pueblo higüeyano.
Grabaciones
Desde su creación y hasta que publicaron su primer LP, transcurrieron cuatro años. La orquesta iba grabando sus merengues en discos con formato 45 rpm debido a que no tenían posibilidades de ir más allá.
Gracias al éxito de algunos de esos temas, Rolando Padrón les graba su primer long play.
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